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miércoles, 15 de febrero de 2012

Nueva web

Hola,

Con motivo de mi nueva web www.carmebrit.net, traslado mi blog a ella.
Espero continuar contando con vuestra compañía en este cambio de espacio.

Un saludo y hasta pronto.

martes, 6 de diciembre de 2011

Navidad: un menú de emociones

La Navidad es un momento del año en el que las emociones y sentimientos se amplifican como si se miraran con una lupa de aumento.

"Los felices son muy felices y los infelices muy infelices".

Ante este panorama, es necesario ser cauto al evaluar nuestras emociones y sobre todo analizar cómo éstas pueden afectar a nuestro estado de ánimo y comportamiento en general.


  • Identificar cómo nos sentimos (alegres, tristes, melancólicos, eufóricos,...)
  • Comprender nuestro estado de ánimo (encontrar el motivo que sustenta nuestro estado de ánimo)
  • Regular nuestras emociones intentando adaptarnos a cada situación (el control del pensamiento nos puede ayudar a reconducir nuestro estado de ánimo en cada momento).






Parece que hay la obligación de ser feliz durante estos días y esto, desgraciadamente, no siempre es posible. Pérdida de personas queridas, separaciones, estar lejos de los tuyos, problemas económicos son algunos de los motivos que pueden hacer que estos días uno se sienta peor que el resto del año.

De cara a los encuentros familiares lanzo algunas recomendaciones:
  • En primer lugar, respetar los sentimientos. Son personales y circunstanciales. No se puede obligar a nadie a estar alegre...ni aunque sea Navidad.
  • No emitir juicios. Cada persona gestiona y vive las situaciones según sus valores y creencias.
  • Intentar ser auténticos y asertivos. Evitaremos conflictos y situaciones desagradables.
  • Relativizar. No darle a este periodo más importancia que el que realmente tiene para cada uno. 
  • Darse la oportunidad de tener una actitud distinta para que esta Navidad sea diferente. Y observar qué pasa....igual tenemos sorpresas. 
  • Dejar que una "chispa" de la luz exterior atraviese nuestro corazón y nos proporcione la luz interior que todos necesitamos para gestionar nuestro bienestar emocional.
Y aprovecho este post para desear:



miércoles, 16 de noviembre de 2011

Nuestras emociones tiñen nuestras experiencias

Las emociones que sentimos en cada circunstancia tiñen la situación y hacen que ésta se almacene en nuestra memoria con esta emoción asociada. 

Por ejemplo: si vamos a una fiesta en la que todo el mundo lo está pasando muy bien, la comida es deliciosa, la música invita a bailar, el ambiente es alegre, pero nosotros nos sentimos tristes, abatidos, sin ganas de participar; esta fiesta será recordada como una experiencia poco satisfactoria para nosotros.

El recuerdo se asocia directamente a cómo vivimos la situación. Dicho de otro modo, la situación se presenta en blanco y negro, y nosotros le ponemos color en función de la emoción que hemos sentido.




Conocer cómo funciona nuestra memoria es fundamental, ya que nos ayuda a entender qué nos sucede a nosotros y también a comprender las reacciones de los que nos rodean (familiares, amigos, compañeros de trabajo,...).

Ante una nueva situación, nuestro cerebro recurre a la memoria para encontrar situaciones similares que le ayuden a tomar decisiones. Así pues, será fundamental la información que encuentra en la memoria, especialmente la EMOCIONAL, para decidir en un sentido u otro. Pensamos que decidimos desde la razón pero esto no es del todo cierto. Nuestras emociones tienen un peso decisivo en la toma de decisiones.

¿Qué pasará si te vuelven a invitar a una fiesta en el mismo lugar y con los mismos amigos? ¿Qué pesará más el que era una fiesta muy divertida o que lo pasaste mal?

El recuerdo inmediato será la tristeza y probablemente no desearas volver, al menos en primera instancia.

De cómo regules esta emoción y de tu capacidad para regularla y repararla dependerá que decidas ir a la fiesta o no.

Si el ejemplo de la fiesta lo extrapolas a muchas situaciones de tu vida cotidiana, entenderás aquellas reacciones de las cuales desconoces su origen pero que condicionan tu toma de decisiones.

Gracias y hasta pronto!




viernes, 4 de noviembre de 2011

¿Qué puedo hacer si tengo ansiedad?

La ansiedad puede ser tratada a partir de cuatro tipo de técnicas:

1. Técnicas fisiológicas: son aquellas que enseñan a la persona a relajarse, a disminuir el nivel de activación fisiológica, a relajar los músculos, a respirar correctamente, a visualizar mediante la imaginación, entre otras. La práctica de actividad física, yoga, pilates por ejemplo ayudan a tomar conciencia de nuestro cuerpo y aprender a manejarlo para obtener un mayor bienestar.





2. Técnicas cognitivas: permiten conocer qué es la ansiedad, cómo podemos abordarla para su control y ofrecen unas pautas que facilitan aprender a pensar de una forma más ajustada a cada circunstancia vital, gestionando los pensamientos y emociones negativos que producen la ansiedad o que son producto de la misma.

3. Técnicas conductuales: proporcionan a la persona recursos y habilidades personales o sociales para enfrentarse mejor a las situaciones que provocan la ansiedad.

4. Técnicas farmacológicas: el consumo de ansiolíticos SIEMPRE debe ser bajo prescripción de un médico. En ocasiones, cuando el nivel de ansiedad es insoportable para la persona que la padece ( no lo permite dormir, ni concentrarse, ni pensar con claridad, ....) es necesario su uso. En estas ocasiones  se  recomienda que la medicación vaya acompañada de una terapia que permita a la persona aprender a controlar y gestionar esta situación.

La combinación de estas técnicas y su correcta aplicación son la garantía para superar la ansiedad.

Conocer nuestro cuerpo y nuestra mente nos ayuda a combatir la ansiedad.
La educación sobre estos temas será la prevención de cara al futuro.

Gracias por tu interés.
Ahora te invito a dejar un comentario.

Hasta pronto

martes, 25 de octubre de 2011

La ansiedad y la fragilidad emocional

La ansiedad además de tener unos síntomas físicos (ver post anterior) presenta una serie de síntomas psicológicos que generan una gran preocupación a la persona que los padece y a las de su entorno inmediato (familiares, amigos, compañeros de trabajo).


                                                 
Entre ellos se encuentran:

  • Inquietud
  • Desasosiego, desazón, agobio
  • Vivencias de amenaza
  • Experiencia de lucha o huida
  • Temores difusos
  • Inseguridad
  • Amplia gama de sentimientos timéricos (miedos diversos)
  • Sensación de vacío interior
  • Presentimiento de la nada
  • Temor a perder el control
  • Temor a agredir
  • Disolución y/o rotura del yo
  • Disminución de la atención
  • Melancolía, aflicción
  • Pérdida de energía
  • Sospechas e incertidumbres negativas vagas

Cuando la ansiedad es muy intensa la persona puede llegar a padecer temor a la muerte ("esto no lo resistiré..."), a la locura ("me estoy volviendo loco/a"), al suicidio (pueden aparecer ideas suicidas ante la desesperación) o pensamientos retorcidos (ver fantasmas dónde no los hay).

Este cuadro de síntomas junto con los físicos hacen que la persona se encuentre en un estado de gran fragilidad emocional.

La persona siente que ha perdido el control de su vida, que algo "malo" le va a suceder.

Con frecuencia en la consulta las personas te dicen: "Es que yo no soy así, no sé que me pasa...no puedo controlar lo que me sucede...tengo miedo y no sé como afrontar la situación."

Es muy importante identificar los síntomas y acudir lo antes posible a un especialista, psicólogo/a para valorar que tratamiento es el más indicado para cada situación.

La ansiedad puede controlarse. Existen técnicas que pueden ayudarnos a gestionar las situaciones en las que ésta aparece. Próximamente será abordado este tema.

Deseo que hayas disfrutado.

Hasta pronto!








viernes, 21 de octubre de 2011

La ansiedad. Uno de los motivos de consulta más frecuentes

¿Qué és la ansiedad?

Existen numerosas definiciones sobre qué es la ansiedad, pero a mi me gusta especialmente la que utiliza el psiquiatra Dr. Enrique Rojas, ya que aborda la ansiedad desde un enfoque global, holísitco que aglutina diferentes planos de la vida de la persona:

" La ansiedad consiste en una respuesta vivencial, fisiológica, conductual, cognitiva y asertiva, caracterizada por un estado de alerta, de activación generalizada".

La ansiedad está directamente vinculada con nuestra interpretación de las emociones, con el miedo, con la percepción de amenazas (internas o externas) que se traduce en unas reacciones fisiológicas que afectan a nuestro cuerpo y también a nuestra forma de comportarnos. 




Los síntomas asociados a la ansiedad pueden ser:
  1. Físicos
  2. Psicológicos
  3. Conductuales
  4. Intelectuales
  5. Asertivos (se refieren a las habilidades sociales)
En este post abordaremos los síntomas físicos .

Entre los más frecuentes se encuentran: 

  • Sequedad de boca
  • Menor interés por la sexualidad
  • Palpitaciones
  • Sensación de falta de aire, dificultad para respirar, opresión en la zona del pecho.
  • Gases en el estómago (aerofagia)
  • Temblor de manos, pies, piernas y cuerpo en general
  • Sudoración (por todo el cuerpo y localizada en las manos, axilas e ingles)
  • Falta de apetito.

Otros síntomas asociados a la ansiedad:

  • Taquicardia, 
  • palpitaciones, 
  • dilatación de las pupilas, 
  • constricción de los vasos sanguíneos, 
  • hipersudoración, 
  • boca seca, 
  • tics localizados, 
  • inquietud psicomotora, 
  • dificultad respiratoria,
  • tensión abdominal, 
  • necesidad de ir muchas veces a orinar, 
  • náuseas, 
  • vómitos, 
  • despeños diarreicos, 
  • pellizco gástrico, 
  • sensación de caerse (pseudovértigo), 
  • inestabilidad en la marcha,  
  • necesidad de moverse de un lado a otro (caminatas sin rumbo), 
  • necesidad de tocar algo con las manos contínuamente, 
  • hiperactividad global.
En los casos en los que la activación neurofisiológica es excesiva se añaden:

  • insomnio en la primera parte de la noche (dificultad para conciliar el sueño)
  • pesadillas
  • ensueños angustiosos (peligros, amenazas, ....)
  • ataques de sueño durante el día
  • anorexia-bulimia
  • disminución de la apetencia sexual o aumento de la misma como mecanismo de huída.
La forma que adopta la ansiedad para salir a la luz depende tanto de patrones de conducta aprendidos (familiares) y también del tipo de emoción que hay detrás de la ansiedad. Hay emociones que se manifiestan a través del aparato digestivo como por ejemplo muchos conflictos afectivos (naúseas, vómitos, pellizco gástrico,..), en otros casos eligen el aparato respiratorio como es el caso del miedo-terror (ahogo, opresión en el pecho, taquicardia) y otros eligen la vía urinaria o la sexual.

En cualquier caso, cuando se presentan estos síntomas es importante acudir lo antes posible al especialista, el/la psicólogo/a para que emita un diagnóstico y proponga el tratamiento que considere oportuno.

Sobre el tratamiento quiero anticipar que no siempre será farmacológico, pero hay casos en los que es imprescindible administrar fármacos para poder preparar a nuestro cuerpo para poder trabajar en los otros planos psicoterapéutico, instauración de hábitos saludables de vida y de relación con nuestro entorno.

En próximos post abordaré los otros tipos de síntomas que están asociados a la ansiedad.

Espero que haya resultado de interés.

Ahora, os invito a que dejéis vuestro comentario.

Un abrazo!

¿Cómo afecta la maternidad y paternidad en las relaciones de pareja?




Si deseas escuchar mi intervención sobre "Maternidad y Paternidad" te facilito el link

http://www.goear.com/listen/76fb086/2010-habits-saludables-carme-brit

Te animo a dejar tus comentarios.

Un saludo !